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Enrique Martínez
es un abogado cincuentón que se ha casado y
divorciados tres veces y que tiene un
estudio legal que se especializa
precisamente en divorcios.
Su primer matrimonio fue con Laura Cárdenas
en 1978 y con quien tiene un hijo llamado
Andrés. Las constantes infidelidades de
Enrique hacen que el matrimonio fracase y
termine la relación trece años después.
Laura, una hippie que se quedó en la época
de “Woodstock” y del “love and peace”,
piensa que en cualquier momento puede
recuperar el amor de Enrique.
Después de este primer divorcio, Enrique
contrata para el estudio, los servicios de
la abogada Eugenia Rizopatrón del Valle,
mujer de fuerte carácter, dominante,
posesiva y maniática de la hora. A pesar de
no ser nada romántica terminan casándose. No
llegan a tener hijos, pero lo que más le
molesta a Eugenia es que su hija única,
Natalia, vive un apasionado romance con
Andrés el hijo de Enrique. El objetivo de
esta segunda esposa, es… volver a casarse
con Enrique.
Debido a la estresante vida que lleva
Enrique, se ve obligado a ir a un gimnasio
de moda, donde conoce a la instructora
Marilú Quezada, con la que establece una
tórrida relación amorosa que concluye con el
embarazo de la guapa y joven profesora.
Obligado por esas circunstancias a casarse
por tercera vez, la vida en común, la
diferencia de edades y las permanentes
infidelidades, llevan finalmente al tercer
divorcio. Como recuerdo queda Carito la hija
de ambos que es una adorable chiquilla de
cinco años, que sueña con ver a sus padres
casados nuevamente.
Divorciados,
mostrará semana a semana, los domingos a las
6:50 p.m. la relación de Enrique con “Los
Tiburones”, un grupo de amigotes conformado
por su propio padre, Don Beto y sus
inseparables Alfredo Parodi, abogado de su
estudio y Daniel Cáceres, vecino e íntimo
amigo de Enrique que tiene una esposa celosa
al máximo. El objetivo de “Los Tiburones” es
pasarla bien.
Divorciados, es una teleserie que no hace
apología al divorcio. Por el contrario es un
programa donde el mensaje final es defender
al matrimonio como una institución a la que
hay que respetar. Y personajes como el
protagonista, que es un mujeriego convicto y
confeso, por una alta dosis de inmadurez, lo
único que hace es demostrar que ese tipo de
andanzas, le privan de una vida tranquila y
apacible que pudo tener en el matrimonio. |