Por : Luis Buero

 

El 17 de octubre de 2001 la televisión argentina festejó 50 años en el aire. Historia gigantesca e inabarcable, puede contarse a partir de los programas que hicieron época y que aportaron elementos a cada uno de los géneros. Desde las telenovelas hasta las series, desde Brizuela Méndez hasta Adrián Suar, un pantallazo por lo que es una de las historias culturales más ricas de nuestro país. Siempre faltará un nombre para llenar el álbum: presentamos las figuritas más importantes.

   

   

La Historia de la Televisión Argentina no es sólo la historia de la televisión de Buenos Aires, pero es cierto que antes que la pantalla chica tintineara en los hogares del interior, pasó muchos años criándose entre los porteños. La inauguración de nuestra televisión en una transmisión en vivo de un acto político, fue registrada de manera poco entusiasta por los diarios, hace cincuenta años, el 17 de octubre de 1951. Sólo publicistas, como el pionero Ricardo De Luca, por ejemplo, se dieron cuenta de que un nuevo campo de trabajo había nacido e incitaban a los anunciantes de radio a "pasarse" a la pantalla chica, a través de avisos en los medios gráficos. Pero la mayoría de la gente no tenía televisores, aún los techos de Buenos Aires no estaban poblados de antenas y la radiofonía seguía siendo el medio de comunicación ideal para los sectores de poder y los grupos económicos. Comienzan así diez años de televisión en vivo a través de un Canal 7 lleno de anécdotas, errores, emociones y verdaderos hallazgos. Distintos profesionales que provenían del cine (maquilladores, iluminadores), del teatro (actores, directores, escenógrafos, autores) y de la radio (operadores, generadores de efectos especiales, locutores, etc.) se dieron cita en esta incipiente cuna de los nuevos oficios. Algunos espacios eran comprados por las empresas comerciales o agencias de publicidad ya que el canal no era el patrocinador de todos sus programas. Eran los tiempos de Operación cero, Todo el año es Navidad, Teleteatro para la hora del té, La familia Gesa, Historias de jóvenes.

Fue la década de los locutores (Adolfo Salinas, Guillermo Brizuela Mendez, Pinky, Juan Carlos Roussellot, Julio Bringuer Ayala, Nelly Prince, Guillermo Cervantes Luro, Tito Martinez del Box, Carlos D´agostino, Jorge "Cacho" Fontana, Blackie, etc.). La Cabalgata Deportiva Gillette nos acompañaría muchos años con importantes transmisiones de boxeo y periodistas incisivos como Chas de Cruz y Domingo Di Núbila nos darían sus comentarios de estrenos cinematográficos sin caer en los absurdos chimentos de romances e infidelidades.

Fue la época de las famosas anécdotas: el aviso en vivo de una licuadora llena de garbanzos que comenzaron a volar por el estudio, porque le faltaba la tapa, el decorado que Pinky sostenía para que no se le cayera encima y que la mostraba en una pose excesivamente cómoda para el irascible director que la increpó por eso, aquel actor que en una comedia debió salir por la ventana del decorado porque la puerta no se abría, pero la comedia se titulaba Departamento Quinto Piso, o el camarógrafo atribulado que enfocó el arco del partido de fútbol antes de que se produjera el gol, la cama que se desarmó haciendo caer a los amantes en una escena romántica de una obra clásica, el locutor olvidadizo que en lugar de decir "aquí comienza Casino Philips" exclamó "¡ aquí comienza Casino Philco!", empresa en máxima competencia con el anunciante real.

 

La ilusión comienza a ser registrada de algún modo. En los sesenta (y hasta 1974) señalaría una segunda etapa, la de la televisión privada: sobreviene una revolución comercial y tecnológica y cobran vigor las mediciones de rating. En el mundo se comercializaban dos máquinas de video-tape, la Ampex y la RCA Victor. Argentina adopta la Ampex y los programas comienzan a ser grabados en anchos carreteles de cinta, en forma completa, sin cortes, a modo de archivo. Desde el 60 hasta el 66 surgen los canales privados de la Capital y las principales ciudades del interior. En Buenos Aires aparecen el 9 CADETE en junio del 60 (Kurt Lowe, Manuel Alba, Idelfonso Recalde) y el 13 (Goar Mestre) en octubre del mismo año. En julio del 61 comenzaría a transmitir Teleonce. El cubano Goar Mestre creó un estilo de programación familiar plena de shows musicales, sit-coms de media hora y ciclos de sketches cómicos. Asimismo creó la función del director-productor, y ya era el canal el que producía los programas, saliendo a vender a través de su gerencia comercial los segundos publicitarios. El canal era una broadcasting, un productor de contenidos, y los anunciantes aportaban su apoyo o auspicio, pero no necesariamente compraban los espacios de programación. El 9 intentó reeditar algunos éxitos del canal estatal pero no tuve tanta buena suerte y en 1963 pasó a manos de Alejandro Romay que privilegió la programación de carácter nacional, especialmente en el rubro telenovelas. El 11, que nació por impulso del padre Héctor Grandinetti (luego apartado de la conducción del mismo) tuvo una línea más inclinada a programas periodísticos y el estreno de cine y series.

En la pantalla triunfaban, por Canal 13, Dr. Cándido Perez, señoras; Viendo a Biondi; Casino Philips; La nena; La Familia Falcón; Sábados circulares; El amor tiene cara de mujer; Buenas tardes mucho gusto; Yo soy porteño; El club del clan; Telecómicos; La Tuerca, Los Campanelli, Rolando Rivas taxista.

Por su lado el 11 nos brindó El abogado del diablo, Matinee, Yo te canto Buenos Aires, El reporter Esso, Cosa juzgada, Operación ja ja, Quinto año nacional, Vivir es una comedia.

Mientras el 9 nos ofrecía Nostalgias del tiempo lindo, Tribunal de apelación, La feria de la alegría, Tato siempre en domingo, El capitán Piluso, Música en libertad, Tropicana club, Sábados continuados, Simplemente Maria, Jacinta Pichimahuida, Cuatro hombres para Eva, y Sábados de la bondad.

Paralelamente se van inaugurando los canales del interior, algunos de los cuales son Canal 10 de Córdoba (1962), Canal 9 de Mendoza (1964), Canal 5 de Rosario (1964), Canal 7 de Neuquen (1965), Canal 10 de Junín(1965), Canal 3 de Rosario (1965), Canal 2 de La Plata(1966), Canal 9 de Resistencia (1966), Canal 7 de Bahía Blanca (1966), Canal 13 de Río Grande, Canal 11 de Salta (1966), Tierra del Fuego (1967), Canal 3 de Santa Rosa, La Pampa(1972), Canal 11 de Formosa (1978), Canal 3 de Formosa (1987), etc.

En Córdoba debutaban Canela y Sergio Villarroel, en la tv fueguina se destacaba Chechelandia, y Por Bahía perduraba en la de Bahía Blanca. De Formosa nos informaban Desde El Litoral, La Ciudad y Su Gente nos enseñaba intimidades de Rosario, o Nosotros Mismos de la hermosa Santa Rosa, El Club de Mendolito entretenía a los chicos mendocinos mientras Palmo a Palmo nos mostraba realidades del Chaco. Tucumán, Santa Fe, Jujuy, Bariloche, Río Gallegos, fueron constituyendo también sus canales y programaciones. Empresas de televisión por cable como Supercanal, Cablevisión del Comahue, Santa Clara de Asís de Salta, Carolina Cable Color de San Luis también
hicieron su sustancial aporte a la televisión argentina.



En los años del llamado Proceso de Reorganización Nacional por algunos, o dictadura militar por todos, se presenta una tercera etapa de nuestra televisión, signada por la constitución en 1976 de Argentina 78 Televisora S.A. con el objetivo de lograr las transmisiones en color y la implementación  del Centro de Producción Bs. As. en Figueroa Alcorta y Tagle; así con el cambio tecnológico en 1978 nace ATC (Argentina Televisora Color) como se denominará al viejo Canal 7 desde ese momento y se adopta la norma Pal-N para transmitir en colores. El ciclo Videoshow con producción de Jorge Fontana, conducción de Nicolás Kasanzew y realización de Víctor Stella, da vueltas por el mundo grabando en casettes imágenes en una pequeña cámara Panasonic.

Canal 13 renueva su oferta de humor con Porcelandia, Mi cuñado y La noche de Andrés Percívalle. También continúan en este canal los ya famosos almuerzos de Mirtha Legrand con estrellas y personalidades, el magazine de noticias Mónica presenta y la telenovela Pablo en nuestra piel. El 9 da brillo a un corte y una quebrada en Grandes valores del tango, y sigue manteniendo en el aire Domingos para la juventud. Pinky vuelve a la televisión por Canal 11 en un magazine de la tarde, donde triunfan también De mi pago con humor y Al estilo de Mancera. Apuesta a un programa político que perdura luego del golpe de estado del 76: Tiempo Nuevo con Bernardo Neustadt.

En ATC tienen gran repercusión El show de Velazco Ferrero, el noticiero 60 Minutos, la comedia dramática Andrea Celeste y la comedia humorística Los hijos de López, escrita por Hugo Moser. En 1980 ya hay una reunión de propietarios de canales de cable en Lincoln, en 1981 y 82 nacen Video Cable Comunicación y Cablevisión en la zona norte del Gran Buenos Aires y se mudan a la Capital y en los próximos diez años se generará una nueva revolución: el auge de la tv. por cable en la Argentina. Más de 1200 canales permitirán el ingreso al mercado laboral de este servicio de 25.000 personas, la familia televisiva deja de ser un ghetto y aparecen los "marketineros". Se separa el concepto de canales broadcasting (los de tv. abierta) y el de distribuidores de señales (los canales de cable). En 1986 se comienzan a utilizar los satélites para la transmisión de video, audio y datos y las empresas de este rubro ofrecen hasta setenta canales en su paquete de señales nacionales y extranjeras. La televisión abierta adopta una nueva forma de programación más segmentada, donde los ciclos tienen targets específicos. Los canales aún estatales luego de la vuelta a la vida democrática tratan de reflejar el pasado en ciclos de comedias sociales dramáticas en formato de unitarios, aparecen Compromiso, Nosotros y los miedos, Cuentos para ver, Hombres de ley, Yo fui testigo, mientras que el canal 9, único privado, recuperado por Alejandro Romay en 1984, marca hitos de tele-audiencia con Las mil y una de Sapag en la que el genial imitador realizaba la parodia de otro grande de la tv. argentina, Roberto Galán y su recordado concurso popular, Si lo sabe cante. ATC que durante el Proceso había emitido Semanario insólito llevando a Adolfo Castelo, Rául Portal, Virginia Hanglin, Raúl Becerra y Nicolás Repetto a la televisión, renueva la apuesta con La Noticia rebelde, incorporando al dúo Jorge Guinzburg y Carlos Abrevaya. Sobre el fin de la década, Omar Romay genera una cuidada producción, para aquellos momentos, La extraña dama, que lidera las mediciones de ratings de lunes a viernes a las 18 horas.

 

La llegada de la televisión digital supone un cambio tan radical como el que significó el paso del blanco y negro al color. Se busca producir imágenes de alta definición, pero no se queda ahí, sino que también se van a abrir las puertas a la futura introducción de servicios hasta ahora inimaginables, como la recepción móvil de televisión, la interactividad, la televisión a la carta o los servicios multimedia tan de moda hoy en día con la explosión de Internet. Los 90 se caracterizan por dos tendencias:

1) la desregulación de toda traba que impedía la formación de multimedios y el hecho de que los grandes operadores salieran a comprar canales de cable en el interior para formar redes o cadenas con vistas a este futuro que unirá todos los servicios a través de un solo proveedor (telefonía, internet, televisión). Se liberan las señales y frecuencias y vuelven los canales a ser privados. El grupo Clarín se hace cargo de Canal 13. Hoy a las telefónicas extranjeras y otros grupos transnacionales se han incorporado al mercado televisivo argentino.

2) Es la era de la televisión "light", o la de contenidos pasteurizados como Videomatch, Hola Susana, y los ciclos de chimentos. Este tipo de programación fue priorizada por Telefé, sociedad en la que participaron en forma consecutiva distintas empresas, entre ella el grupo Atlántida. De la televisión desaparecieron los decorados "depresivos", los temas sociales "incómodos" y los personajes "urticantes".En los 90 tomó más vigor Canal 2, que se auto bautizó como América Dos, entonces en manos del empresario Eduardo Eurnekian, formando parte de un multimedios que contenía el diario El Cronista, varias radios y Cablevisión.
Buscó y sigue tratando de encontrar su propio perfil. A las tradicionales y desaparecidas revistas Canal TV, Radiolandia y Antena les suceden Teleclic y Pronto, y una renovada TVguia. El empresario Carlos Avila convertido en el "dueño del fútbol" produce Fútbol de primera y la productora Torneos y competencias. Ernesto Sandler crea la señal de programas femeninos Utilísima. El humor llega de la mano de Guinzburg en Peor es nada, Guillermo Francella en La Familia Benvenuto, Luis Landriscina en La estación de Landriscina. Nace un éxito infantil Chiquititas en Telefé, mientras el 13 ofrece otras opciones juveniles como Clave de sol y Montaña rusa, verdaderos semilleros de actores.

Muchos productores se lanzan a realizar programas en forma independiente, Raul Lecuona, Enrique Estevanez, Nicolás Repetto y la gran sorpresa de fin de siglo, Adrian Suar, representan su manera particularmente argentina de renovar la pantalla desde los contenidos y en el tratamiento de la imagen, contrastando con otros productos propios de la crisis económica y falta de anunciantes , como los talks y reality shows y los ciclos de entretenimientos y concursos. En Internet, El Sitio incorpora contenidos en audio y video y en su sede chilena produce la telenovela Mi Vida Es Un Infierno.

El futuro es incierto y se debate entre los adelantos tecnológicos que unirán internet, telefonía y televisión en un solo servicio, y la capacidad de los canales de generar nuevos contenido, con pautas publicitarias decrecientes. Hay quienes descreen que la televisión argentina deje de ser mediocre, conservadora y comercial, mientras otras personas piensan que merece su segunda oportunidad sobre la Tierra. Lo cierto es que ningún invento, salvo la aspirina, duró tantos años con el aprecio del público y su aparente función imprescindible. Casi podríamos decir que cincuenta años no son nada, y que como anunciaba Cammarota (al comienzo de Telecomicos, canal 13, años sesenta) , tal vez todavía está por venir lo mejor. ¿Usted que piensa?.