Tomado de la
página web de Inravisión (inravision.gov.co)
Después de la
creación del que entonces se llamó Ministerio de Correos y
Telégrafos y de la inauguración de la primera red internacional
de comunicaciones que conectó a Colombia con el resto del mundo,
durante el gobierno del General Pedro Nel Ospina, se pensó en la
conveniencia de fundar para el estado colombiano un medio de
expresión acorde con las necesidades de la vida moderna y en el
cual se hiciera especial hincapié en la difusión de la cultura.
Fue así como el 5 de septiembre de 1929, apareció la primera
Radiodifusora Nacional.
Con este primer
intento de Radio estatal se crearon las bases de lo que seis
años más tarde sería la Radiodifusora Nacional de Colombia.
El primero de febrero de 1940, bajo el gobierno del presidente
Eduardo Santos, nació la Radiodifusora Nacional de Colombia, voz
del estado colombiano, cuyo propósito fundamental según las
palabras de su fundador sería el de "trabajar por la cultura
nacional en todos los órdenes".
A partir de la
estructura vigente, el primero de febrero de 1940, se formalizó
la organización de la Radiodifusora Nacional de Colombia y
funcionó como una dependencia del Ministerio Educación. Desde
1952 y hasta 1964 dependió de la Oficina de Información y
Propaganda de la Presidencia de la República. Dentro de este
período, en el año de 1953 y con el fin de ampliar su labor
informativa, la Radiodifusora Nacional de Colombia inauguró sus
servicios de televisión.
En 1954 nace
la televisión en Colombia, como una dependencia de la
Radiodifusora Nacional de Colombia, adscrita en ese entonces a
la Presidencia de la República. La primera emisión televisiva se
realizó el 13 de Julio de 1954, durante el gobierno del General
Gustavo Rojas Pinilla.
Mediante el decreto
1566 de 1960 la Radio
Televisora
Nacional pasa a depender del Ministerio de Comunicaciones y se
crea el departamento de
Televisión Educativa. De esta manera la
televisión se convirtió en un poderoso vehículo de difusión y
transmite programación cultural y educativa para escolares y
adultos. Esta programación se emitió a partir de 1962.
Mediante Decreto
3267 del 20 de Diciembre de 1963, se creó el Instituto Nacional
de Radio y Televisión, como establecimiento público adscrito al
Ministerio de Comunicaciones, para prestar el servicio de
Radiodifusión Oficial destinado a programas educativos y
culturales y para prestar el servicio público de televisión
educativa, programas educativos e informativos y conceder en
arrendamiento a particulares espacios en los canales de
televisión, los cuales entraron a funcionar a partir de Enero de
1994.
Mediante el decreto
No. 1738 de Julio de 1964 se crea el Consejo de Programación de Inravisión, para elaborar recomendaciones sobre la
orientación de la política de programación comercial en los
servicios de televisión y para fomentar la transmisión de
programas recreativos y culturales. En 1.965 se arrendó por
primera vez el canal local (9) por un término de cinco años,
ésta fue la iniciación de lo que sería posteriormente la segunda
cadena de televisión, actual Canal A.
En 1967 el
Instituto comenzó la renovación de los equipos para los estudios
de televisión. Se creó el Fondo de Capacitación Popular, ente
adscrito a Inravisión que tenía como objeto desarrollar
la capacitación popular. En 1.968 se transmitió la visita del
Papa Pablo VI a Bogotá, con ocasión del Congreso Eucarístico.
El
20 de Julio de 1969. Inravisión transmitió en directo la
llegada del primer hombre a la luna, en realización conjunta con
la televisión venezolana .
En febrero de 1970
se inaugura el Canal Once, actual Señal Colombia, con
programación educativa para adultos. En este año la Televisión
colombiana también se incorporo a la Red Mundial de transmisión
por Satélite , una vez entró en servicio la estación terrestre
de Telecom en Chocontá. En 1980 se autorizó la emisión de
comerciales a color, se transmitió por primera vez un remoto a
color y se grabó a color en el Estudio Cinco de Inravisión
en las instalaciones de San Diego.
En 1983 con la
promulgación del Decreto 222 sobre contratación administrativa
que derogó el decreto 150 de 1976 se introdujo el concepto de
'Concesión de Espacios de Televisión', en lugar de
'Arrendamiento de Espacios de Televisión' y se dictaron otras
disposiciones en materia de televisión. Inravisión
mantuvo el registro de empresas concesionarias de espacios de
televisión hasta el 31 de Diciembre de 1997 y a partir de 1998
este registro pasa a la Comisión Nacional de Televisión.
En 1985 se expide
la Ley 42 que regula el manejo de la televisión y transforma la
naturaleza jurídica de Inravisión, dándole el carácter de
entidad asociativa del orden nacional con carácter de
establecimiento público. Para tal fin la Ley en mención que se
asocie la nación a través del Ministerio de Comunicaciones,
Telecom y Colcultura. Esta Ley crea el Consejo Nacional de
Televisión como máximo órgano rector para formular la política
general de televisión y regular el servicio público de
televisión y crea la Comisión para la Vigilancia de la
Televisión.
Mediante la Ley 14
de 1991 se dictan normas generales sobre el servicio de
televisión y radio difusión oficial, y se determinan los fines
del servicio público de televisión, se fijan los objetivos de
Inravisión, se establecen las funciones y composición de la
Junta Administradora del Consejo Nacional de Televisión y de la
Comisión Nacional para la Vigilancia de la Televisión. A partir
de Enero de 1.994 se clasificaron por primera vez los programas
de televisión, de acuerdo a su origen, carácter y contenido, se
promulgaron los estatutos y se adoptó el reglamento de personal
, vigente aun en lo relacionado con las jornadas de trabajo.
Mediante la Ley 182
de 1995 se reglamenta el servicio de televisión y se
reestructuran las entidades del sector. Se crea la Comisión
Nacional de Televisión (reemplaza las funciones del Consejo
Nacional de Televisión) en cumplimiento de los artículos 76 y 77
de la Constitución Política, entidad
que se encargará de dirigir
la política general del servicio de televisión y velar por su
cumplimiento.
Esta Ley elimina la
Comisión Nacional para la Vigilancia de la Televisión y cambia
la naturaleza jurídica de Inravisión, transformándola en
una entidad entre entidades públicas organizada como Empresa
Industrial y Comercial del Estado, conformada por la nación a
través del Ministerio de Comunicaciones, Telecom y Colcultura.
Inravisión tendrá por objeto la operación del servicio
público de radio y televisión y la producción realización y
emisión de la televisión cultural y educativa y la operación de
la emisión y transmisión de las cadenas comerciales Canal Uno y
Canal A.
Mediante la Ley 335
de 1996 se modifica la Ley 182 de 1995, se crea la televisión
privada, determina que el objeto de Inravisión será la
operación del servicio público de Radio Nacional y Televisión,
así mismo, corresponde a Inravisión la determinación de
la programación, producción, realización, transmisión, emisión y
explotación de la televisión cultural y educativa. A la fecha,
Inravisión es el encargado de transmitir los Canales Uno
y A y de producir, coproducir y transmitir la Señal Colombia en
materia de televisión, En lo que corresponde a la radio, la
programación de las 4 emisoras de la Radiodifusora Nacional de
Colombia, es producido y transmitido directamente por
Inravisión.
Tomado de la Revista
Semana No. 1153, 7 de junio de 2004
Domingo 13 de junio
de 1954. Titulares de primera página de El Tiempo:`Habrá
amnistía para presos políticos', `Protesta del embajador de
Francia ante la Cancillería', `Inaugurado el Banco Popular
Hipotecario ayer en Bogotá', `Fracasa el sistema de semáforos',
`Pronto inicio del Mundial de Fútbol en Suiza', y abajo, tímido
y pequeño, el titular: `El Presidente se dirige al país por la
televisión a las 7 p.m.'
La publicidad del
diario, más vanguardista, revelaba mejor lo que se venía. Entre
uno que otro aviso de Televisores Crosley, Siemmens y Philco
"primero en televisión", aparecían cantidades de anuncios de
aparatos de radio en realización. Era un pálido reflejo de
aquello que se iba a inaugurar esa noche en el país y que
Roosevelt había inaugurado en abril de 1939 en Estados Unidos y
Hitler en 1936, con motivo de los Juegos Olímpicos de Berlín.
Al otro día, El
Tiempo publicó en la esquina superior izquierda de la
primera página:
"Con magnífico éxito
se inauguró anoche la televisión en Bogotá. En perfectas
condiciones retransmitió la torre de Manizales . Gran nitidez de
la emisión. Un atrevido debut a control remoto. La TV
colombiana, en su aspecto técnico, ha entrado por la puerta
grande y anticipa grandes augurios. Ningún otro país ha debutado
con tan magnífico éxito".
La idea de traer la
televisión a Colombia se gestó desde 1936, cuando el entonces
capitán Gustavo Rojas Pinilla viajó a Berlín como agregado de
una misión para comprar municiones a raíz de la guerra con el
Perú. Allí conoció todo acerca de este último invento y guardó
en su cabeza la idea de traerlo algún día al país. Por eso
cuando Rojas se tomó la Presidencia el 13 de junio de 1953,
inició inmediatamente labores para hacer realidad este sueño.
Encomendó la
realización del ambicioso proyecto al director de la Radio
difusora Nacional, Fernando Gómez Agudelo, de tan solo 22
años. El primer problema, entre muchos que se presentaron, fue
cómo irradiar la señal en un territorio tan arrugado como
Colombia. Era casi imposible conseguir antenas para este
cubrimiento. Por eso, después de muchas consultas, se supo que
la empresa alemana Siemmens era la única que construía equipos
de tal magnitud.
Gómez viajó a Boston
a conocer las antenas MTI, pero resultaron ser especiales para
terrenos planos. Luego fue a Alemania. La orden era inaugurar la
televisión antes de cumplirse un año del gobierno militar.
Muchos dudaban que las antenas pudieran cubrir eficientemente el
extenso y montañoso territorio nacional.
El ministro de
Hacienda Carlos Villaveces dio vía libre a la inversión de 10
millones de pesos. Los estudios se realizaron con equipos de
Siemmens y la Dumont. Días después, Gómez hizo aterrizar
ilegalmente un avión en el aeropuerto de Catam en el que venían
los primeros equipos.
Los expertos
escogieron al Hospital Militar en los cerros orientales de
Bogotá para instalar las antenas e irradiar la señal, pero casi
no lo autorizan por temor a que las ondas hicieran daño a los
pacientes. La ubicación de la torre de 30 metros sobre el
hospital fue una proeza que requirió de
especialistas europeos.
Incluso Lange, un ingeniero de fama mundial, pronosticó que
terminaría cayéndose, pero no tuvo razón.
Se montó entonces la
repetidora en el cerro del Gualí, en el nevado del Ruiz, que
cubría Antioquia, Valle del Cauca y Caldas. Luego se instaló
otra en el páramo de la Rusia para Boyacá. Pero cuando muchas
cosas estaban lis tas, pocos días antes de la inauguración, se
dieron cuenta de que nadie en el país sabía manejar cámaras ni
dominaba el tema de la producción de televisión. Por tal razón,
Gómez viajó a La Habana, Cuba, y contrató a 25 técnicos de un
canal quebrado llamado a prueba entre Bogotá y Manizales y luego se
realizaron otros ensayos desde un almacén de J. Glotttmann en la
calle 24 de Bogotá. Mientras tanto los estudios se
acondicionaban en los sótanos de la Biblioteca Nacional.
Como eran pocas -tan
sólo 400 las familias que poseían televisor, se importaron 1.500
más para venderlos a través del Banco Popular. Eran objetos realmente costosos, por lo que se ofrecía hacer el pago en
módicas cuotas mensuales. Cuando el salario mínimo de un
colombiano era de 120 pesos aproximadamente y un arriendo de una
casa en un barrio de clase media bogotano podía costar 60 pesos
mensuales, un aparato Siemmens costaba 350 pesos.
Se acercaba el día.
El 12 de junio por la noche un grupo de actores ensayaba la obra
que iba a presentarse al día siguiente en la inauguración de la
Televisora Nacional. Era dirigida por Bernardo Romero Lozano,
padre del actual libretista Bernardo Romero Pereiro, y actuaban
Hugo Pérez, Carmen de Lugo. Gonzalo Vera Quintana y Álvaro Ruiz,
entre otros.
El acto oficial lo
originaron desde el Palacio de San Carlos a las 7 de la noche
del domingo 13 de junio. Estaban presentes ministros,
periodistas, emplea dos y funcionarios. La expectativa era
total. Rojas Pinilla se dirigió al país para declarar
oficialmente inaugurada la televisión en Colombia. Luego, desde
los estudios de la calle 24 presentaron un programa animado por
Álvaro Monroy Guzmán en el que también aparecieron Los
Tolimenses. Además se montó la obra Tarde de Paul Vilar.
Para no perderse ni
un detalle del fenómeno, las personas en las calles se agolpaban
frente a algunas vitrinas céntricas de Bogotá y Medellín donde
el gobierno había ubicado televisores.
Una vez pasado este
primer episodio bien producido por el cubano Gas par Arias y por
el productor Manuel Medina Mesa, que venía de la Radio
Nacional- comenzaron los planes acerca de cómo seguir en el
futuro para que la televisión fuera un medio educativo y de
"sano esparcimiento", combinado con el patrocinio comercial.
La buena calidad de
la imagen y al cubrimiento de lugares recónditos desvirtuaron
los oscuros presagios de los expertos extranjeros. Con 15
estaciones principales y 85 retransmisores pequeñas se logró una
meta, que con sistemas convencionales habría requerido una
cantidad 10 veces superior. Maurice Lin, jefe de Radio y
televisión de la ONU, decía sobre la televisión colombiana: "Si continúan con ese ritmo, la televisión sería una de
las primeras del mundo... otros motivos de sorpresa es la
nitidez del video, muy superior a la de Estados Unidos".
En septiembre
llegaron a Buenaventura la primera unidad móvil -tipo Tele-Cruiser-
y las cámaras Dumont, que se inauguraron en octubre para cubrir
la manifestación rojaspinillista en Girardot. Luego se usaron en
las carreras de caballos en Hipotecho. Se hizo evidente entonces
la necesidad de ampliar los estudios de la Biblioteca Nacional,
en la calle 24, aun que todavía se improvisaba demasiado. "A
veces por la mañana no se sabía qué se iba a hacer por la noche,
y cuando se veían muy acosados ponían al pianista (el
productor Hernán Villa) a tocar algo", afirma Luis
Fernando Múnera, en su libro
La radio y la
televisión en Colombia.
A los pocos meses
nació la propaganda. Se pusieron cuñas al principio y al final
de los programas en Noticiero gráfico --creado
para hacerle propaganda al gobierno-; en el Lápiz mágico,
con los mejores caricaturistas y patrocinado por el Banco
Popular; Conozca a los autores, de corte
educativo; Mares y marinos de Colombia; Esta es su
vida. Los primeros espacios deportivos estuvieron a
cargo de Carlos Arturo Rueda y otros especialistas de la radio.
Se trabajaba dos
horas al día y como solo había un estudio, se emitía un programa
en vivo y otro pregrabado, en cine, alternados para dar tiempo
de preparar las escenografías y los vestuarios. Las cámaras eran
grandes y difíciles de mover; la iluminación, muy pobre y el
estudio, pequeño. Las transmisiones se hacían desde las 5 de la
tarde hasta máximo las 11 de la noche.
Los créditos de los
programas eran elaborados a mano, incluso un director los hacía
en su casa con Griffin de embolar zapatos de colegio. El
maquillaje, que por cierto era bastante exagerado, estaba a
cargo de un español -el Papi Catalá de una compañía teatral,
quien lo fabricaba con vegetales, tierra y vaselina.
Las escenografías se
limitaban a telones donde estaban pintadas las puertas, las
ventanas, el cielo, las mesas, los floreros. Como no existía la
labor de hacer libretos, se ponían en escena clásicos griegos.
El trabajo era tan intenso, montando diariamente dos y tres
obras con letras aprendidas de memoria, que los actores
recurrían a trucos como pegar las hojas de los libretos a las
ventanas, a las sillas o a la espalda de un compañero para irlos
leyendo. Los actores tenían que cambiarse en los pocos minutos
de comerciales y promociones. Algunos se ponían un vestuario
encima de otro desde el principio parar irse quitando partes
según la necesidad.
Con el tiempo, el
gobierno militar ofreció espacios en arriendo.
La primera
programadora privada de televisión, fundada en 1956, fue Punch
de Alberto Peñaranda y de su esposa Cristina. El nombre lo
sacaron de una famosa revista inglesa de humor, y en pocos años
convirtieron esa empresa en un
semillero de talentos que luego
fueron grandes protagonistas de la televisión, como Pacheco,
Gloria Valencia, Amparo Grisales, María Eugenia Dávila, entre
muchos otros. Al poco tiempo nació RTI, liderada por el propio
Gómez Agudelo. Las agencias de publicidad como Atlas y MacCann,
o las empresas como Colseguros o Suramericana, también
alquilaban espacios y presentaban obras teatrales, musicales o
noticieros que patrocinaban. Todo se hacía en vivo y en directo,
por lo que ocurrían muchos y graciosos errores.
Tener televisor era
lo máximo. "Muchos tenían televisor, pero no tenían carro,
por ejemplo",dice Héctor Londoño Libreros, decano de la
publicidad en Colombia. Y Guillermo González, un testigo de la
época recuerda que
"la gente se volvió
loca por la televisión porque era una distracción muy grande
para los bogotanos que no tenían mucho que hacer".
Durante varios años
la gente sólo podía ver un canal. En 1967 apareció un nuevo
canal, privado, El Teletigre, cuya dueña era una política muy
aguerrida llamada Consuelo de Montejo. Estuvo al aire sólo tres
años y luego se convirtió en el Canal 9, que más adelante fue el
Canal A, hoy institucional. Los canales regionales salieron al
aire en 1986 y, hace seis años, los dos canales privados
nacionales.
Sin duda, lo que
empezó como un experimento tenaz, producto del trabajo y del
ensayo de un grupo de pioneros en 1954, se volvió una enorme
industria cultural con un impacto enorme sobre la sociedad, la
política, la economía y el desarrollo tecnológico colombiano.
Como dijo Eduardo Lemaitre: "Tres cosas han hecho de este
país de países una nación con propósitos comunes y le han dado
la compactación para existir como un todo unitario: la
Constitución del 86, el río Magdalena y la televisión".
Tomado del diario EL Tiempo, Jun. 10
de 2004
Desde 1954 la TV ha sido parte de
nuestras vidas. He aquí un recorrido cronológico sobre la
incursión de este medio en Colombia.
Primera emisión de prueba entre
Bogotá y Manizales. Los equipos traídos de Estados Unidos y
Alemania están listos, pero la premura del tiempo obliga a
instalar la antena de emisión en la azotea del Hospital Militar.
Las primeras imágenes que se ven son las de la primera página de
EL TIEMPO y una figura en movimiento.
A las 9 p.m., se inaugura
oficialmente la TV, con el Himno Nacional, interpretado por la
Orquesta Sinfónica de Colombia. El presidente de la República,
general Gustavo Rojas Pinilla, habla desde el palacio
presidencial. La señal llega a Bogotá y zonas aledañas, por el
canal 8 y a Manizales, por el 10. Esta emisión dura 3 horas 45
minutos.
Se autoriza a la Televisión
Comercial (TVC), cuyos socios son las compañías radiales Caracol
y RCN, hacer los primeros programas de carácter comercial que se
intercalan con los espacios de la Televisora Nacional. La
primera emisión de Yo y tú es el 22 de marzo de 1956,
con libretos y dirección de Alicia del Carpio.
Chistel Schnider de Peñaranda y
Camilo Torres Z. dieron vida a programadora Punch con las
eliminatorias al Mundial de Fútbol en Suecia. El primer programa
fue Tele hipódromo, de 4 horas, que se emite los
domingos. También es la primera que produce noticieros, con
Repórter Esso, que da vida al Noticiero Suramericana.
En nombre del amor y El
0597 está ocupado, de Punch, figuran como las dos primeras
telenovelas. Pero es la segunda la que más recordación tiene.
Dirigida por Eduardo Gutiérrez, producida por Manuel Medina Mesa
y protagonizada por Raquel Ércole y Elisa Montojo, es la
historia de un hombre que por equivocación llama a una cárcel de
mujeres, una de ellas contesta y así comienzan un romance
telefónico. Pero los descubren y descuelgan el teléfono para que
él siempre lo encuentre ocupado. Cuando ella sale de la cárcel
se casan.
Fernando Gómez Agudelo (primer
director de la Televisora Nacional) y Fernando Restrepo (su
reemplazo en el cargo) fundan la compañía Radio Televisión
Interamericana, RTI.
Para vigilar, legislar y conceptuar
sobre los contenidos, el Gobierno crea el Consejo de
Programación de Inravisión, compuesto por cuatro miembros. Esta
entidad, independiente del Ministerio de Comunicaciones, estaba
a cargo del servicio público de radiodifusión desde el 20 de
diciembre de 1963.
Nace el primer canal local privado.
A la licitación se presentan Caracol TV, RTI, Punch y Consuelo
Salgar de Montejo, quien gana. Así se crea TV9 Tele-Bogotá,
conocido como Teletigre. En su primera emisión participan Lyda
Zamora, Berenice Chaves y Jaime Llano González. Teletigre opera
hasta finales de 1970.
Caracol TV comenzó a realizar
programas para el Canal 7. Se pone al servicio la primera red
troncal de microondas de alta capacidad, que inauguró el
presidente Carlos Lleras Restrepo. De esta manera se inicia una
nueva etapa para la TV colombiana, ya que se dio paso a las
transmisiones en directo.
Bogotá se une al resto del mundo a
través de una estación rastreadora portátil que fue instalada en
los predios de Inravisión, para la transmisión de XXXIX Congreso
Eucarístico Internacional, desde la capital. Así aparecen las
primeras imágenes originadas en Colombia para el mundo.
Se entregan los premios Tele-novela
1968, controvertidos porque se declararon desiertas las
categorías de actriz protagonista, coprotagonista y actor
protagonista. Lyda Zamora, merecedora de una mención, manifiesta
que el jurado -Miguel Ayuso, Hernando Mateus, Álvaro Monroy,
Juan Lumumba y Ral Arce- no era el indicado.
Se transmite la histórica llegada
del hombre a la Luna, gracias a un equipo encabezado por
Fernando Gómez Agudelo y Germán, Carlos y Leopoldo Pinzón. En
las plazas de pueblos y ciudades, los alcaldes promueven la
instalación de televisores a una altura razonable para que los
ciudadanos puedan ver a Neil Armstrong.
Se inaugura el Canal 11 de
televisión educativa popular para adultos. El 23 de febrero se
lanza un programa de 150 emisiones de un curso básico para
enseñar a leer, escribir y resolver las cuatro operaciones
aritméticas fundamentales.
Se inaugura la estación terrestre de
Telecom de Chocontá (Cundinamarca) que sirve para incorporar la
televisión colombiana a la red mundial de transmisión por
satélite.
El canal local deja de llamarse
Teletigre y comienza operaciones como Tele 9 Corazón. La
licitación para programar se otorga a RTI, Punch, Caracol,
Protón, Alberto Dangong Uribe, Eduardo Ruiz Martínez, Jorge
Barón y Alberto Acosta, entre otros.
Nace Sábados felices. La
mayoría de chistes que se cuentan en el programa son sobre la
píldora anticonceptiva, gran novedad científica, liberadora de
la sexualidad femenina. Luego, en diciembre del mismo año,
comienza El club de la televisión, dirigido y
presentado por Carlos Pinzón.
Durante un seminario de tele
educación, organizado por Cenpro, por primera vez se realiza una
transmisión de TV en color, gracias a un sofisticado equipo
móvil de videocasete que Cenpro mandó construir en Japón. Con
esto, Colombia se pone a la cabeza en pruebas de TV educativa en
Latinoamérica.
Las imágenes de la transmisión de la
inauguración y el primer partido (Brasil-Yugoslavia) del Mundial
de Fútbol de Alemania son de las primeras que se ven a color, en
forma masiva. Son en pantalla gigante en el Coliseo El Campín,
de Bogotá, y en el Gimnasio del Pueblo, en Cali.
Con la adjudicación de los nueva
programación desaparece el humorístico Yo y tu , ante
la indignación de los críticos y el público en general. Estuvo
en el aire durante 20 años. Regresa a los cuatro años, fracasa y
vuelve en 1985.
Aunque quienes tenían televisores a
color pudieron ver en junio el Mundial de Fútbol de
Argentina a color, solo hasta este día el Gobierno fija
las normas para operar el nuevo sistema. Y fue el 1 de
diciembre de 1979 que se iniciaron las emisiones a color
por el Canal 7, con programas extranjeros.
Dentro de las novedades de la nueva
licitación se destaca la repartición de noticieros a los
distintos grupos políticos, en la proporción en que aparecen
representados electoralmente.
El periódico EL TIEMPO organiza el
Foro de la Televisión, cuya gran conclusión es que se necesita
hacer con urgencia un Estatuto de Televisión. El columnista Klim
llama la atención sobre la politización que reina en el medio y
la excesiva cantidad de comerciales.
Se hace la primera Teletón, en
cabeza de Carlos Pinzón. Son 24 horas continuas de emisión
mientras se recolecta dinero para personas con discapacidades.
En él participan todas las personalidades de la farándula
nacional.
Un decreto fija la regulación de
carácter técnico y jurídico para la prestación del servicio de
televisión por suscripción. Se podrá emitir programación de
cualquier país del mundo y en cualquier idioma, pero no podrá
incluir comerciales ni nacionales ni extranjeros.
La Ley 42 crea el Consejo Nacional
de Televisión y los canales regionales. El 11 de agosto, el
presidente Belisario Betancur inaugura Teleantioquia, el primer
canal regional de Colombia. Un año después nace Televalle que,
el 3 de julio de 1988, se convierte en Telepacífico. Telecafé
surge en Octubre de 1992 y Canal Capital, en noviembre de 1997.
Los televidentes hacen su primer
'boicot'. La programadora Cinevisión saca del aire la brasilera Loco amor, por baja sintonía y la reemplaza con la
telenovela argentina Verónica, el rostro del amor. La
audiencia se enfurece por lo que, al mes, Cinevisión la cambia
por otra serie brasilera, Baila conmigo.
Comienza a funcionar en Bogotá la
compañía de televisión por suscripción TV Cable, con cuatro
canales: deportes, familiar, latino y cine. Sus socios son EL
TIEMPO, RTI, RCN Televisión, Caracol Televisión y Datos y
Mensajes.
Una tutela interpuesta por la
ciudadana Deisy Porto de Vargas, que exige la salida de varios
programas no aptos en el horario infantil y familiar levanta una
gran polémica. A raíz de esto, tres telenovelas extranjeras
salen del aire y 30 programas más quedan en la mira del Consejo
Nacional de Televisión.
El presidente Ernesto Samper
sanciona la Ley 182 de 1995. Esta desarrolla y reglamenta el
mandato constitucional de crear un ente autónomo para vigilar la
TV, entre otras, y crea la Comisión Nacional de Televisión (CNTV).
Con esta ley se comenzó a aplicar el control posterior sobre los
contenidos y no previo como los hacía el Consejo Nacional de
Televisión de Inravisión. También desarrolla la libertad de
fundar medios de comunicación con lo que se da paso a los
canales privados, comunitarios y locales sin ánimo de lucro,
entre otros.
La Comisión Nacional de Televisión
adjudica los espacios de los canales Uno y A, a 25
programadoras. La licitación va hasta el 31 de diciembre del
2003 y es la última en la que participan Caracol y RCN como
concesionarios de los canales públicos.
La CNTV, en una audiencia pública,
adjudica la licitación de los dos canales privados a Caracol TV
y RCN TV, que empiezan a operar en el primer semestre de 1998.
Cada uno deberá pagar 95 millones de dólares por la concesión.
El gran perdedor es el consorcio TV Color S.A., liderado por
Punch Televisión.
La Casa Editorial EL TIEMPO (CEET)
para Bogotá; Televillavicencio para Villavicencio; Telefónica de
Pereira, para la capital de Risaralda, e Ícaro Producciones,
para Yopal, presentan propuestas para los nuevos canales
privados locales que la CNTV va a adjudicar. Se esperaba asignar
59 canales locales en todo el país.
La CNTV adjudica a la CEET el canal
local de TV con ánimo de lucro para Bogotá, a cambio del pago de
14 millones de dólares por la concesión.
Comienza una nueva era en la
televisión colombiana con la puesta en operación de los canales
privados Caracol y RCN. Arrancan a media marcha, porque la CNTV
no les autoriza prorrogar por seis meses más el periodo de
prueba de su señal. Dos meses después, protestan por la
obligación impuesta de emitir los noticieros de la Cámara y
Senado.
Los grupos económicos Santo Domingo
y Ardila Lülle, dueños de los nuevos canales privados, retiran
su pauta publicitaria de los regionales. La situación,
calificada como 'lamentable' por varios afectados, se constituye
en un duro golpe para las programadoras que ya han visto un
considerable descenso de la publicidad.
Sale al aire el canal local privado
Citytv, de la CEET, un modelo de televisión local del grupo
televisivo canadiense ChumCity, que fue creado en 1972 pensando
en "menos estudio, más calle". El estilo, adaptado completamente
a Bogotá, por estar patentado se llamaría igual en la capital
colombiana, como en cualquier ciudad del mundo.
Las programadoras del Uno y el A
acumulan un déficit superior a los 100.000 millones de pesos,
por lo que piden a la CNTV rebajar en un 50 por ciento el costo
de las licencias de operación, para no tener que devolver los
espacios asignados. También, eliminar la programación de 6 a.m.
a 12 m., porque no es rentable.
Citytv se retira de Ibope, la firma
que mide la audiencia de la TV, por encontrar deficiencias en su
metodología para medir la de los canales locales y regionales y
los programas que van dirigidos a segmentos o públicos
específicos. Estos y las programadoras de los públicos
nacionales también la cuestionan.
Citytv contrata con la U. de
los
Andes el desarrollo de una metodología diferente de
medición.
Por la crisis de los canales Uno y
A, desaparecen varias programadoras entre las que se cuentan.
Tevecine en marzo, Punch en mayo y JES y Cenpro, en septiembre.
Varias programadoras se deben acoger a la Ley 550 o de
intervención, como Big Bang, Diego Fernando Londoño Televisión,
Datos y mensajes, Andes Televisión (2001)
El especial En sintonía con los
niños, producido por Citurna y emitido por Canal Capital,
obtiene el Premio Emmy-Unicef por su aporte a la infancia y sus
derechos. Adelaida Trujillo de Citurna, recibe el premio en
Nueva York, de manos del actor Roger Moore.
Con una serie histórica documental
realizada por la productora colombiana Televideo, el canal
internacional Discovey Channel obtiene la Medalla de Bronce en
la categoría Mejor Serie Histórica en el Festival de Nueva York,
con el documental Manuelita Sáenz, la pasión de Bolívar.
La CNTV ordena la salida de las
televentas de los canales Uno y A. Estas llegaron después del
inicio de operaciones de los canales privados, como un
salvamento para las programadoras que encontraron en ese negocio
la única manera de sobrevivir. Como consecuencia, desaparece
Proyectamos Televisión.
La CNTV aprueba el Plan de
Salvamento para los canales públicos. RTI, única programadora
sobreviviente del A, pasa al Canal Uno. El ente gira 6,500
millones de pesos a Audiovisuales para hacer alianzas con otros
concesionarios y realizar nuevos programas para el último
semestre de esa licitación, que termina el 31 de diciembre.
La CNTV les otorga a cuatro
concesionarios la programación del Canal Uno, durante 10 años.
NTC con Colombiana de TV, Programar con RTI, Jorge
Barón con Sportsat y CM& se quedan con el Canal. Cada uno tendrá el 25 por
ciento de espacios, el mismo porcentaje en el prime y
noticieros.
La transmisión de la audiencia
pública al Referendo en la Corte Constitucional por el Canal A,
es histórica: dura 11 horas, en directo y marca 1,9 puntos de
rating personas, cuando el pico más alto de este canal
la semana anterior había sido de 0,51. Esta audiencia pública
marca la pauta para abrir el canal Señal Colombia Institucional.
El Canal A desaparece como canal
comercial para darle paso a Señal Colombia institucional. El
canal educativo y cultural, Señal Colombia, se libra así de las
emisiones de las sesiones del Congreso y de los Consejos
Comunales.